Ser propietario de un césped natural no es tan fácil como parece, ya que el coste de mantenimiento suelen ser bastante altos, por lo general se requiere comprar plaguicidas y productos químicos que podrían ser perjudiciales para el medio ambiente, pero que son necesarios para mantener en perfectas condiciones el césped natural, por no olvidar que también debemos invertir en equipos de jardinería y por último, el tiempo que necesitamos dedicar al cuidado del césped.

Al elegir un césped sintético ahorraremos dinero, ya que no tendremos que invertir en equipos de jardinería. La mejor parte del césped artificial es que se mantiene exuberante y verde durante todo el año con muy poco mantenimiento.

En los años 60 fue cuando el césped artificial se introdujo por primera vez como sustituto al natural. Hoy en día, con las mejoras en la tecnología, el césped sintético se parece mucho más al real, de hecho podemos encontrar modelos que son muy difíciles de distinguir a simple vista del natural.

 

Por qué debemos decantarnos por un césped sintético.

Pasto sintético de calidad premiumNo requiere mantenimiento.

Cuando uno tiene un césped de hierba real, supone un quebradero de cabeza el mantenerlo, especialmente si uno tiene horarios de trabajo irregulares. La necesidad de cortarlo, el riego y las malas hierbas son algunos de los inconvenientes. Con el césped artificial puede asegurarse de que pasara más tiempo con sus seres queridos durante el fin de semana ya que requieren muy poco mantenimiento.

Es Duradero.

La hierba natural puede sufrir durante las épocas calurosas al estar expuestos al sol y las elevadas temperaturas y si no se riega contínuamente empezarán a aparecer calvas y zonas muertas. Con el césped sintético no tendrá que preocuparse por el daño de las inclemencias del tiempo, ya que estos siguen estando en perfectas condiciones durante todo el año.